La IA como un complemento, no como reemplazo de mi creatividad docente
El ejercicio docente está en constante transformación. Uno de los cambios más recientes es la influencia del uso de las nuevas generaciones de la Inteligencia Artificial (IA). El docente puede apoyarse en la IA para personalizar los procesos de aprendizaje, generar material educativo, evaluar y realimentar de manera automatizada (Montiel y López, 2023). No obstante, pese a estos múltiples usos, en algunas regiones del mundo, académicos, docentes y pedagogos, expresan preocupación acerca de la importancia de usar la IA de forma crítica y ética (Universidad Externado de Colombia, 2025). Por ejemplo, hay estudios que indican que la creatividad del proceso de escritura y el desarrollo de la capacidad lectora entre los estudiantes, no se concretan si el uso de la IA se da de forma irreflexiva y acrítica (Martínez, 2024).
Desde el rol docente, el uso de IAs generativas como Claude, ChatGPT, Gemini, para generar material de clase, presentaciones, talleres, buscar fuentes de información y declaro su uso. Durante las sesiones de clase, motivo a los estudiantes a usar la IA como
fuente de información a condición de verificar las referencias y consultar las fuentes para ampliar su comprensión de la información. No obstante, ante el reto de desarrollar en ellos las capacidades de lectura y escritura, también incorporo en las clases ejercicios de escritura a mano y sesiones tipo seminario que suponen la lectura grupal y la discusión de textos.
Por otro lado, durante mi ejercicio de investigación, realizo la búsqueda directa en bases de datos y la lectura de las fuentes científicas, porque esto me permite tener un mejor diálogo con los autores, comprender mejor el camino que recorrieron para llevar a cabo su proceso de investigación. Este ejercicio lo considero sine qua non para ampliar mi comprensión de un tema en particular, pero también para reconocer el trabajo y esfuerzo de los investigadores para aportar a la mejor comprensión o contribuir a resolver total o tangencialmente una situación problemática. Uno de los indicadores para medir el impacto de la investigación es el índice de citación; no obstante, citar un estudio no siempre supone que se hayan comprendido y analizado los resultados (Mondal, et al, 2023), por lo que hacer una lectura crítica implica asumir una disposición vital para comprender y reconocer el trabajo de otros autores.
Desde mi experiencia docente y siguiendo las recomendaciones de la UNESCO sobre el uso de la inteligencia artificial en la docencia y la investigación (UNESCO, 2024), considero fundamental incentivar y fortalecer en los estudiantes capacidades para utilizar estas herramientas de manera ética y reflexiva. Asimismo, combinar técnicas tradicionales con nuevas tecnologías puede constituirse en un equilibrio adecuado entre el desarrollo de competencias para el uso de la IA y el fortalecimiento de habilidades cognitivas.
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