Prescripción individualizada del ejercicio en adultos con riesgo cardiometabólico: una revisión sistemática
Introducción
Las enfermedades cardiometabólicas constituyen una de las principales causas de morbimortalidad a nivel mundial. Factores como la hipertensión arterial, la dislipidemia, la obesidad, la resistencia a la insulina y la diabetes mellitus tipo 2 han aumentado de forma sostenida en las últimas décadas, generando una elevada carga para los sistemas de salud y representando un importante desafío para las estrategias de prevención y control de enfermedades crónicas [1–3]. En Colombia y América Latina, esta situación evidencia la necesidad de fortalecer intervenciones preventivas efectivas que permitan reducir el riesgo cardiovascular y mejorar la calidad de vida de la población.
Dentro de estas estrategias, el ejercicio físico ha sido ampliamente reconocido como una herramienta terapéutica fundamental en la prevención y el manejo de los factores de riesgo cardiometabólico. Diversos estudios han demostrado que la actividad física regular contribuye a mejorar la capacidad cardiorrespiratoria, reducir la presión arterial, optimizar el control glucémico y disminuir la incidencia de enfermedades cardiovasculares y metabólicas [4,5]. Sin embargo, en los últimos años se ha evidenciado que la respuesta al entrenamiento físico presenta una importante variabilidad interindividual, lo que ha cuestionado la eficacia de las prescripciones de ejercicio estandarizadas aplicadas de forma uniforme a toda la población [6,7].
En este contexto surge el concepto de medicina del ejercicio de precisión, un enfoque que propone adaptar la prescripción del ejercicio a las características fisiológicas y metabólicas individuales de cada persona, considerando parámetros como el consumo máximo de oxígeno (VO,máx), los umbrales ventilatorios y la frecuencia cardíaca. Este enfoque busca optimizar los beneficios del entrenamiento físico y mejorar los resultados clínicos mediante intervenciones más personalizadas, basadas en la evidencia científica [8,9].
A pesar del creciente interés en este modelo de prescripción individualizada, la evidencia disponible se encuentra dispersa y presenta diferentes metodologías de evaluación. Por ello, resulta necesario integrar y analizar de manera sistemática los hallazgos recientes que permitan comprender mejor el impacto de este enfoque en la reducción del riesgo cardiometabólico.
En este sentido, la presente revisión sistemática tiene como objetivo analizar la evidencia científica reciente sobre el impacto de la prescripción individualizada del ejercicio en adultos con riesgo cardiometabólico, con el fin de aportar información que oriente la práctica clínica, fortalezca las estrategias de prevención cardiovascular y contribuya al desarrollo de programas de ejercicio más eficaces y personalizados.
La intervención temprana sobre los factores de riesgo cardiometabólico es clave para disminuir la progresión de enfermedad cardiovascular.
Métodos
Se realizó una revisión sistemática de literatura científica publicada entre 2020 y 2025, enfocada en estudios que evaluaran intervenciones de ejercicio con prescripción individualizada en población adulta con factores de riesgo cardiometabólico. Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados y estudios de intervención que compararan protocolos personalizados frente a esquemas tradicionales o atención habitual [10].
El proceso metodológico incluyó búsqueda estructurada, eliminación de duplicados, evaluación por título y resumen, revisión a texto completo y aplicación de criterios de elegibilidad. Finalmente, 48 estudios cumplieron los criterios establecidos y fueron incluidos en la síntesis cualitativa. La mayoría correspondió a ensayos clínicos controlados con medición de variables fisiológicas y metabólicas relevantes.
Resultados
Los estudios analizados evidenciaron que la prescripción individualizada basada en parámetros como VO,máx, umbrales ventilatorios y frecuencia cardiaca se asoció con mejoras significativas en la capacidad cardiorrespiratoria y en indicadores metabólicos [8,9]. Se reportaron reducciones clínicamente relevantes en presión arterial y mejor control glucémico en comparación con intervenciones no personalizadas [4,11].
En pacientes con síndrome metabólico y diabetes mellitus tipo 2, la individualización del ejercicio ha permitido ajustar la intensidad según la tolerancia y los objetivos terapéuticos, favoreciendo la adherencia y optimizando los resultados clínicos [12,13]. Estos hallazgos respaldan las recomendaciones internacionales sobre actividad física y prevención cardiovascular [5,14].
Discusión
La variabilidad en la respuesta al ejercicio ha sido ampliamente documentada en la literatura, demostrando que no todos los individuos responden de la misma manera ante un mismo estímulo de entrenamiento [6,7]. Este fenómeno respalda la necesidad de replantear los modelos tradicionales de prescripción de ejercicio, los cuales suelen basarse en recomendaciones generales que no consideran las diferencias fisiológicas individuales. En este contexto, la prescripción individualizada del ejercicio surge como una estrategia que permite optimizar los beneficios del entrenamiento físico mediante la adaptación de la intensidad y la carga de trabajo a las características propias de cada persona.
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